La lógica no ayuda cuando hay sentimiento de por medio. La sonrisa de un bebé se convierte en la más bella si el bebé es propio. El dilema es el más complicado si es personal, la queja es menos indicada si viene en un buen día, justo en ése momento será el lamento. Somos tan polarizados como los sentimientos mismos, nos recostamos en la época donde nos creímos más justos, iniciamos.
Las experiencias se recopilan y minimizan según el personaje. En mi dinámica les estirpe el título, dejé los hechos, buenos y malos, decidí quien se quedaba no sólo en mi vida, también en mi cabeza.
Vuelvo la mirada a la sonrisa del bebé más lindo del mundo, regodeo de orgullo riendo ante la desdentada carita . Sentada al lado de la cuna empiezo mi recorrido mental.
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