Thursday, March 3, 2016

-Eso no es perdón. Perdonar es continuar, olvidando las ofensas, con una sonrisa en los labios.
El olor a salitre llena mis pulmones, cierro los ojos para sentir la tibia brisa del mar. Día fresco, soleado. Crujiente cíelo sin nubes regala un hermoso manto celeste.
Parado al lado mío en el muelle lo observo de perfil. Los plateados brillos en sus cabellos me cuentan otros días. Esos días donde su nombre era sonrisa en mis labios, esos días en los que por ingenuidad  fui centro de reciclaje a crueles conductas.
Sonrío al saber que los dolores nunca fueron directrices de mi futuro. Mis metas las saqué de mis esperanzas, las lágrimas mojaron mi cara, no mi alma.
La innecesaria cantaleta de virtudes altamente predicadas y nunca seguidas abrieron mis ojos a un mundo sin hadas, sin Santa.
Hoy son 46 años los capítulos en mi historia.  Hoy tengo gente que quiero a mi lado, hay abrazos que me esperan. Si el calor no llegó en la primavera no te espantes del frío en invierno.
-Te puedo saludar en la calle, te puedo sumar a una página social, puedo escuchar por breves momentos lo que quieras decir.
En mis parámetros yo perdoné. Elegí sembrar algo muy diferente a ustedes. Si realmente buscas lo mejor para mí entonces alégrate, soy feliz así como estoy.