Sunday, March 31, 2013
Me desperté con olor de torta de naranjas en la nariz . Infantil recuerdo que Morfeo trajo a la conciencia . Sentada en mi cocina cierro los ojos para recordar la cocina de mi abuelo y sus tortas. Sus utensilios prolijamente organizados eran puestos en la mesa mientras me explicaba el uso de cada uno. Caminaba frente a la alacena e iba sacando y colocando por orden de uso los ingredientes, presionaba el punto de frescura y buena calidad constantemente . El hacia la mantequilla , siempre me pareció mágico como la leche se convertía en crema en las morenas manos de mi abuelo. Algunas veces fui con el a recoger naranjas del árbol , todo era una historia, todo tenía un sentido, de todo se tenía que aprender. Mi abuelo era un hombre callado por demás , no era cálido , tampoco déspota era un alma campesina desarraigado de su campo, puesto en la ciudad , con muchas citadinas almas alrededor. Su rango militar nunca compensó sus ansias de campo abierto. No lo recuerdo cariñoso , no creo que tenía esa capacidad, lo recuerdo con esporádicos chispazos de carácter ante "cojudeces" familiares. Tardes infantiles rayando naranjas , escuchando analogías de la vida con el trigo, la cebada , mientras observaba las olivas manos hacer su danza frente a un pozuelo , imaginándome una cocina muy humilde con un sonriente muchacho trayendo leña para la comida, habiendo doblado los lomos en los cafetales de sus padres con la esperanza de un mañana mejor. Hoy rayaré naranjas abuelo.
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