Monday, October 5, 2015
Alberto Cortez suena a todo lo que da el estéreo del auto con "No soy de aquí ".Llueve, huele a otoño, el día se encapota en gris manto. El mar decora mi camino, las palmeras bailan al viento, la arena se queda en la orilla, obligada por la lluvia. Mis recuerdos vuelan al Pacífico, viajan a sentimental velocidad al viejo malecón de Barranco. Veo a mi madre, hermosa, ignorante de su potencial, consumiendo el humo de su cigarrillo, no se da cuenta que la observo, creo que nunca... se enteró. La pelota amarilla rebota en los pies de César, él juega, yo vigilo que en sus carreras no termine cayéndose al vacío por las débiles bardas. La nostalgia siempre será hermosa a mis ojos. A mis pocos años no entendía qué era, no sabía qué la causaba, pero lucia hermosa en el rostro de mi madre. Su ondulada cabellera al viento, ojos pardos brillando por un pensamiento que los humedeció. El atardecer colorea el espacio en mi infantil recuerdo, predominan los naranjas cobrizos, los tonos violetas, justo antes de morir el sol.
Sunday, September 20, 2015
Thursday, September 17, 2015
Belleza. Pulcritud. Sostificación. Estilo. Coordenadas frecuentemente seguidas. El intelecto es secundario en las etapas adolescentes. Lamentablemente he visto muchas que se quedaron en tetas y culos, a pesar de acumular décadas, anyway volviendo al tema.
Los mejores momentos de mí vida, los que llevo en el alma, he lucido como un adefesio y está todo bien.
En mi niñez, en Perú, recuerdo correr descalza por negra tierra recién abonada. Hundirme en la arena húmeda esperando por las olas del Pacífico. Comer mazamorra morada con arroz con leche sentada en una vereda en el centro de Lima. Brincar corriendo a una manguera para calmar la sed. Cubrir raspones con lodo para no impresionar visualmente ( la libertad de ser niño!)
Ver el amanecer en el Mar Caribe, recién despertando de una mortal borrachera. Jugar dominó en una enlozada. Limpiar escamas y entrañas de frutos recién pescados, frente al mar en una churuata del oriente Venezolano.
El nacimiento de mis tres hijos. Caminar perfumada por los infantiles olores, llevando colores de comidas en la ropa.
Despertar con las mechas revueltas, la marca de la almohada en la mejilla y escuchar " buenos días amor, te amo ".
Los mejores momentos de mí vida, los que llevo en el alma, he lucido como un adefesio y está todo bien.
En mi niñez, en Perú, recuerdo correr descalza por negra tierra recién abonada. Hundirme en la arena húmeda esperando por las olas del Pacífico. Comer mazamorra morada con arroz con leche sentada en una vereda en el centro de Lima. Brincar corriendo a una manguera para calmar la sed. Cubrir raspones con lodo para no impresionar visualmente ( la libertad de ser niño!)
Ver el amanecer en el Mar Caribe, recién despertando de una mortal borrachera. Jugar dominó en una enlozada. Limpiar escamas y entrañas de frutos recién pescados, frente al mar en una churuata del oriente Venezolano.
El nacimiento de mis tres hijos. Caminar perfumada por los infantiles olores, llevando colores de comidas en la ropa.
Despertar con las mechas revueltas, la marca de la almohada en la mejilla y escuchar " buenos días amor, te amo ".
Saturday, September 5, 2015
Todos los miércoles. Por varias semanas (contar el número es tan cruento como el motivo) me veo observando el teléfono, buscando una buena razón para llamar.
Fue lo ultimo que le dije, "te llamo mañana".
El sentimiento se negaba a aceptar lo que la razón ya sabía "game over" "no da para más ".
No hubo entrenamiento. Un te quiero desde el alma bañado por realidad. Los compartimentos no sirvieron, el peso de la historia reventó el anaquel del alma. Perdí mi primer amor. Perdió su primer amor. No hay lazos ni muñecas que recordar.
Todos los miércoles, de realidad se llena la ilusión de oír tu voz otra vez.
Fue lo ultimo que le dije, "te llamo mañana".
El sentimiento se negaba a aceptar lo que la razón ya sabía "game over" "no da para más ".
No hubo entrenamiento. Un te quiero desde el alma bañado por realidad. Los compartimentos no sirvieron, el peso de la historia reventó el anaquel del alma. Perdí mi primer amor. Perdió su primer amor. No hay lazos ni muñecas que recordar.
Todos los miércoles, de realidad se llena la ilusión de oír tu voz otra vez.
Wednesday, August 12, 2015
Entender un sentimiento. Razonar un sentimiento. Compartir un sentimiento, sintiendo nada. La bosta de los labios salta, el Jesús su boca ensancha. La comunicación se convierte en oscura, la pureza del ceremonial no la alcanza. La verdad es taimada por modales, desear lo mismo, por mas tiempo, es mala voluntad, mala entraña. Escuchó un sentimiento, entendió lo que le dio la gana!
Monday, August 10, 2015
Tuesday, August 4, 2015
Charlas con ecos, charlas de ecos. Retumba el alma, elevan defensas, derraman cordura, sólo por estar.
El cerebro obliga a mirar lo que no se quiso ver. La escalera del respeto se nivela a valor. La cobardía ubica el peldaño en el sótano de recuerdos. Cacareo inquisitivo, zalamería densa. Válidos lazos, jamás apreciados los hoy exigidos.
La belleza cae en el silencio, las respuestas son silencio. Religión se mezcla con calendario, hay temor a muerte. Infancia se liga con futuro, se intenta juntar vómito con aire fresco.
Es interesante ver como se asume el silencio por aceptación, mis ojos sonríen ante la estúpida idea, mientras ellos programan una reunión.
Qué quede claro, cada vez que me llamen iré. Es interesante ver podredumbre al máximo!
El cerebro obliga a mirar lo que no se quiso ver. La escalera del respeto se nivela a valor. La cobardía ubica el peldaño en el sótano de recuerdos. Cacareo inquisitivo, zalamería densa. Válidos lazos, jamás apreciados los hoy exigidos.
La belleza cae en el silencio, las respuestas son silencio. Religión se mezcla con calendario, hay temor a muerte. Infancia se liga con futuro, se intenta juntar vómito con aire fresco.
Es interesante ver como se asume el silencio por aceptación, mis ojos sonríen ante la estúpida idea, mientras ellos programan una reunión.
Qué quede claro, cada vez que me llamen iré. Es interesante ver podredumbre al máximo!
Wednesday, February 4, 2015
-Me extrañas?
- Extraño el tiempo, no el recuerdo, el dolor del mismo te sacó por defensa.
Los ojos se unen en una larga pregunta silente. La carencia de creencia empuja el alma a serios caminos. Se reta la paciencia en vocabulario, se define la pérdida desde la incredulidad.
-Es inmoral lo que estás haciendo, no se puede separar la carne del hueso.
-Si por comparación soy el animal destrozando lo que quedó para sobrevivir no me molesta tu analogía.
-Te estás escuchando? No es normal! La vida no funciona así!
-Qué es normal? Pedirle sólo a una persona que cambie para pertenecer a un asqueroso grupo de hipócritas? O mejor aún culpar a una sola persona de destruir la paz de muchos ante la cobardía de arreglar o enfrentar el propio infierno?
-Nunca nos oirás hablar así de ti!
-Lo se, lo piensan pero no les dan los huevos de decirlo en voz alta. Yo estoy de la manera que a mi me da la gana, si no les sirve es problema de ustedes, no mío. Me cansé de cuidarles el alma y las culpas. No hay melancolía al recordar tiempos idos, fue parte del dolor de crecer, no hay nada recuperable, esta charla será parte de una nueva catarsis, alas y buen viento, usa tus calificativos para quien quiera oír tu historia, yo paso.
- Extraño el tiempo, no el recuerdo, el dolor del mismo te sacó por defensa.
Los ojos se unen en una larga pregunta silente. La carencia de creencia empuja el alma a serios caminos. Se reta la paciencia en vocabulario, se define la pérdida desde la incredulidad.
-Es inmoral lo que estás haciendo, no se puede separar la carne del hueso.
-Si por comparación soy el animal destrozando lo que quedó para sobrevivir no me molesta tu analogía.
-Te estás escuchando? No es normal! La vida no funciona así!
-Qué es normal? Pedirle sólo a una persona que cambie para pertenecer a un asqueroso grupo de hipócritas? O mejor aún culpar a una sola persona de destruir la paz de muchos ante la cobardía de arreglar o enfrentar el propio infierno?
-Nunca nos oirás hablar así de ti!
-Lo se, lo piensan pero no les dan los huevos de decirlo en voz alta. Yo estoy de la manera que a mi me da la gana, si no les sirve es problema de ustedes, no mío. Me cansé de cuidarles el alma y las culpas. No hay melancolía al recordar tiempos idos, fue parte del dolor de crecer, no hay nada recuperable, esta charla será parte de una nueva catarsis, alas y buen viento, usa tus calificativos para quien quiera oír tu historia, yo paso.
Thursday, January 22, 2015
Una grata velada. Tomando café en la mitad de un carnaval, físico y emocional. La música inunda el ambiente desde varios puntos. Es difícil no mover los pies mientras Mark Anthony entona "vivir mi vida" anyway en que estábamos?
Lo que se perdió se perdió, a mover el alma junto al cuerpo, es la mejor manera que no te roben la paz. Adoro a mi familia, la que creé con mi esposo, pero no soy familiar a extensión, ahí el detalle rapante diferencial. Por repetición de lección se me hizo instinto y luego convicción separar paz de sangre. Si joden se van, no hay medias tintas. Ya perdí demasiado tiempo tratando de entender gente que no quería enterarse de quien eran. No por eso no deja de ser chocante la facilidad con la cual desecho vínculos por paz, lo veo, lo entiendo por las reacciones faciales, quien lo lee o escucha tiene un tema que no le interesa para debatir, yo tengo paz con los pocos que me quieren y quiero.
Sólo la gente que te importa merece una explicación u otro chance, de resto? ahí está el camino al mundo.
Debates de segundos chances, los mismos que se pisan por viejas heridas, que se razonan por el dolor sentido y la sociedad establecida, haciendo una asquerosa excusa de aguantar mierda ajena sólo por educación. No me molesta ser analfabeta social, vivo en paz.
Se siente el cariño mutuo, soy un caso de manicomio para ella y ella es para mí una leona increíblemente fuerte sin darse cuenta de su poder y belleza, el reírnos de nosotras mismas nos ayuda.
Temprano se acaba la velada, en menos de dos horas alumbrará el sol otra vez. Un abrazo y un chascarrillo de despedida, la promesa de vernos antes que su nieta menor se gradúe de secundaria y que la próxima vez lea bien mi mapa antes de estacionarme. Adultamente le saqué la lengua ante el comentario, tiene razón, me estacioné en casa del carajo. Levantando la mano en señal de "adiós" nos separamos en la mitad de la plaza.
Cierro el suéter sobre mi cuello mientras mis botas taconean el empedrado bulevar. Son casi las tres y media de la mañana, teníamos una pequeña enciclopedia emocional por debatir, sonrío recapitulando sus gestos ante mis comentarios, deberíamos invertir en la bolsa en acciones de Starbucks, Ja!
Doblo del bulevar al callejón que colinda con el edificio de estacionamiento. La escena es digna de una película de terror, contenedores verdes de basura contra la pared, no hay un desgraciado auto sobre la izquierda, la angosta acera por la que transito y el alto y poco iluminado edificio de estacionamiento. Erguí la espalda, en momentos como estos no me molesta ser bastante alta. He caminado casi una cuadra por el callejón de mierda cuando veo dos autos con música a todo lo que da con las puertas abiertas. Un grupo de lo que puedo ver son seis hombres en sus altos veintes o iniciales treintas. La música va al este y ellos al oeste por la borrachera. Ya me vieron. Si me tiro a correr hacia el bulevar ni a patadas llegaría antes que ellos. A uno la genética le regaló gran parecido a un chivo, la falta de higiene bucal le tumbó dientes frontales, me invita un trago de la botella que sostiene en la mano mientras mueve las caderas a razón de invitación a bailar.Son dos autos, uno marrón, el otro gris. Los ocupantes están fuera bailando su etílica danza mientras gritan sandeces a la pelotuda que se le ocurrió estacionar justo ahí, en la esquina del primer piso, a escasos 10 metros de ellos, junto a las escaleras de emergencia. Observo que la garita está vacía y la barrera levantada.
- No gracias, ya tomé bastante por hoy - contesté, mientras aceleraba el paso, los nervios me hicieron sentir la distancia extremedamente larga y tortuosa.
-Come on nena! No seas aburrida, te estoy invitando a mi fiesta!
-Si sigues jodiendo también puedo invitar a la policía para que les bailes el rock de la carcel! - levanté mi celular mostrando el número de emergencias llamando. No tenía señal, fingí dar un reporte al oficial que jamás contestó.
Los gritos y carcajadas entre ellos puso rapidez en mis botas, acorté el espacio. Con el control remoto abrí la puerta del auto brincando en él rápidamente, cerrando las puertas.
El auto marrón chilla las ruedas mientras se estaciona al lado derecho mío, el auto gris hace su aparición por mi retrovisor, cara de chivo al volante. Bajé un poco el cristal del pasajero.
-Dile al pelotudo que salga de ahí o le voy a reventar el auto al medio.
-Dale nena, es sólo un trago.
Adelanté el auto un poco, la adrenalina no me dejaba sentir, o tal vez era todo lo contrario. Chillé las ruedas estacionada, retrocedí bruscamente a centímetros del auto gris, tiré el auto en marcha esta vez apuntando al auto marrón. Los ojos del hombre se cruzaron con los míos, no se que fue lo que el vio, lo que yo veía era un choque de medio lado y a la mierda todos.
Volví a sonar las ruedas, esta vez no me frenaría, el seguro pagará. Retrocedí, esta vez el auto gris adelantó saliendose de mi camino. En retroceso crucé la garita y barrera. Quien carajo me iba a decir que algún día me iba a servir el hecho de colear autos.
Al llegar a la avenida llamé a mi amiga, le conté lo que podía tolerar en voz alta, cariñosamente me acompañó en la línea hasta la puerta de mi casa.
Al abrazar la espalda de mi esposo dormido pude asumir que en los segundos en los que retrocedía tuve pánico que el cara de chivo sacara un arma.
-Nano, me abrazas?
Lo que se perdió se perdió, a mover el alma junto al cuerpo, es la mejor manera que no te roben la paz. Adoro a mi familia, la que creé con mi esposo, pero no soy familiar a extensión, ahí el detalle rapante diferencial. Por repetición de lección se me hizo instinto y luego convicción separar paz de sangre. Si joden se van, no hay medias tintas. Ya perdí demasiado tiempo tratando de entender gente que no quería enterarse de quien eran. No por eso no deja de ser chocante la facilidad con la cual desecho vínculos por paz, lo veo, lo entiendo por las reacciones faciales, quien lo lee o escucha tiene un tema que no le interesa para debatir, yo tengo paz con los pocos que me quieren y quiero.
Sólo la gente que te importa merece una explicación u otro chance, de resto? ahí está el camino al mundo.
Debates de segundos chances, los mismos que se pisan por viejas heridas, que se razonan por el dolor sentido y la sociedad establecida, haciendo una asquerosa excusa de aguantar mierda ajena sólo por educación. No me molesta ser analfabeta social, vivo en paz.
Se siente el cariño mutuo, soy un caso de manicomio para ella y ella es para mí una leona increíblemente fuerte sin darse cuenta de su poder y belleza, el reírnos de nosotras mismas nos ayuda.
Temprano se acaba la velada, en menos de dos horas alumbrará el sol otra vez. Un abrazo y un chascarrillo de despedida, la promesa de vernos antes que su nieta menor se gradúe de secundaria y que la próxima vez lea bien mi mapa antes de estacionarme. Adultamente le saqué la lengua ante el comentario, tiene razón, me estacioné en casa del carajo. Levantando la mano en señal de "adiós" nos separamos en la mitad de la plaza.
Cierro el suéter sobre mi cuello mientras mis botas taconean el empedrado bulevar. Son casi las tres y media de la mañana, teníamos una pequeña enciclopedia emocional por debatir, sonrío recapitulando sus gestos ante mis comentarios, deberíamos invertir en la bolsa en acciones de Starbucks, Ja!
Doblo del bulevar al callejón que colinda con el edificio de estacionamiento. La escena es digna de una película de terror, contenedores verdes de basura contra la pared, no hay un desgraciado auto sobre la izquierda, la angosta acera por la que transito y el alto y poco iluminado edificio de estacionamiento. Erguí la espalda, en momentos como estos no me molesta ser bastante alta. He caminado casi una cuadra por el callejón de mierda cuando veo dos autos con música a todo lo que da con las puertas abiertas. Un grupo de lo que puedo ver son seis hombres en sus altos veintes o iniciales treintas. La música va al este y ellos al oeste por la borrachera. Ya me vieron. Si me tiro a correr hacia el bulevar ni a patadas llegaría antes que ellos. A uno la genética le regaló gran parecido a un chivo, la falta de higiene bucal le tumbó dientes frontales, me invita un trago de la botella que sostiene en la mano mientras mueve las caderas a razón de invitación a bailar.Son dos autos, uno marrón, el otro gris. Los ocupantes están fuera bailando su etílica danza mientras gritan sandeces a la pelotuda que se le ocurrió estacionar justo ahí, en la esquina del primer piso, a escasos 10 metros de ellos, junto a las escaleras de emergencia. Observo que la garita está vacía y la barrera levantada.
- No gracias, ya tomé bastante por hoy - contesté, mientras aceleraba el paso, los nervios me hicieron sentir la distancia extremedamente larga y tortuosa.
-Come on nena! No seas aburrida, te estoy invitando a mi fiesta!
-Si sigues jodiendo también puedo invitar a la policía para que les bailes el rock de la carcel! - levanté mi celular mostrando el número de emergencias llamando. No tenía señal, fingí dar un reporte al oficial que jamás contestó.
Los gritos y carcajadas entre ellos puso rapidez en mis botas, acorté el espacio. Con el control remoto abrí la puerta del auto brincando en él rápidamente, cerrando las puertas.
El auto marrón chilla las ruedas mientras se estaciona al lado derecho mío, el auto gris hace su aparición por mi retrovisor, cara de chivo al volante. Bajé un poco el cristal del pasajero.
-Dile al pelotudo que salga de ahí o le voy a reventar el auto al medio.
-Dale nena, es sólo un trago.
Adelanté el auto un poco, la adrenalina no me dejaba sentir, o tal vez era todo lo contrario. Chillé las ruedas estacionada, retrocedí bruscamente a centímetros del auto gris, tiré el auto en marcha esta vez apuntando al auto marrón. Los ojos del hombre se cruzaron con los míos, no se que fue lo que el vio, lo que yo veía era un choque de medio lado y a la mierda todos.
Volví a sonar las ruedas, esta vez no me frenaría, el seguro pagará. Retrocedí, esta vez el auto gris adelantó saliendose de mi camino. En retroceso crucé la garita y barrera. Quien carajo me iba a decir que algún día me iba a servir el hecho de colear autos.
Al llegar a la avenida llamé a mi amiga, le conté lo que podía tolerar en voz alta, cariñosamente me acompañó en la línea hasta la puerta de mi casa.
Al abrazar la espalda de mi esposo dormido pude asumir que en los segundos en los que retrocedía tuve pánico que el cara de chivo sacara un arma.
-Nano, me abrazas?
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